28 de mayo de 2008

Habré ganado

Y ésta es la última carta, el mensaje postrero,
decirnos adiós, saber que es el fin, que no habrá nada más.
Adiós, amigos, personas a quienes quise,
noches de luna, rumor del mar, primaveras
asomando tras la ventana, mujeres tristes,
niños sin destino, ojos implorantes,
recuerdos de otro tiempo, sueños de adolescencia.
Sí, decidme adiós también, porque todo se pierde
y no queda sino el fantasma de un sueño, la nube de nada.
No siento dolor sino ausencia,
no tengo nostalgia sino vacíos.
He agotado todas las preguntas,
acepté la falta de respuestas,
las noches sin dormir, el perfume
inexplicable de una sonrisa.
Finalmente queda nuestra partida
como un hueco que no se extinguirá.
Ocuparé los corazones de algunos
que me quisieron, que sintieron
conmigo la sensación de vivir juntos,
de soñar imposibles, pelear por lo deseado,
saborear los años de fracasos, de éxitos extinguidos.
Y allá donde vaya, al final de todos los caminos
estrujaré mis entrañas hasta que no pueda más
para encontrar una gota de amor, una lágrima de consuelo
y eso será suficiente. Con ello sabré que he vivido,
que mi partida tenía un sentido.
Al fin habré ganado sobre el miedo,
la angustia y el dolor
sobre la nada y el ocaso,
habré ganado.
...................
Carlos Maza

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola como va?
creo q ya nos hemos escrito...

me encanta tu blog... creo, me cierta envidia sana q trates la muerte como un nuevo paso....

yo estoy q muero ahora mismo y tengo 21 años apenas... y mi muerte no será hecha de hojas, ni tierra ni mitutos, sino de pena...

pero que bueno que haz puesto ese poema de Carlos Maza, el de la niña... así debo sentirme yo ahora, esperando q los pajaritos vengan de nuevo...

saludos, nos vemos todavía por ahi... suerte!

Carlos Maza dijo...

Gracias, Alexandra, escribí este último poema ante la muerte de la madre de un amigo, una mujer mayor e impedida que, cuando tenían que ayudarla a moverse, decía "lo siento, lo siento". Eso me conmovió y me dio en pensar en mi propia partida un día que espero lejano. El mundo es grande a los 21 años y tienes que vivirlo, con sus alegrías y con la pena de que hablas. Todo lo tienes que vivir para que avance el tiempo y conozcas cómo es la felicidad, escasa en el tiempo pero inmensa también. Espero que así sea para ti. Un saludo cordial

Unknown dijo...

Me conmueven estas ideas tuyas sobre la muerte. Deduzco has meditado mucho sobre el tema y te ha salido un hermoso y tristemente realista poema.
Felicidades Carlos