
El tiempo me va despojando
de cielo y de infierno,
de luz y oscuridad,
también de la palabra.
Como un viento errático
me arranca la ropa, la piel,
ilusiones y certezas,
años uno a uno.
Ahora soy de nuevo un niño,
no el que fui, sino otro,
sin luz ni oscuridad,
sin palabras.
de cielo y de infierno,
de luz y oscuridad,
también de la palabra.
Como un viento errático
me arranca la ropa, la piel,
ilusiones y certezas,
años uno a uno.
Ahora soy de nuevo un niño,
no el que fui, sino otro,
sin luz ni oscuridad,
sin palabras.

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