
Cuando el tiempo era otro
y yo no era yo,
tuve un sueño.
Estaba hecho de ilusión,
briznas de esperanza
y algo de heroísmo.
Lo quise acunar
entre mis manos,
empujar, luchar
hasta alcanzarlo.
Eso quise.
Ahora es otro tiempo
y yo sigo sin ser yo,
no el que me mira
en el espejo, no, ese no.
Soy otro, alguien
que ha perdido su sueño,
que un día se rindió,
casi sin darse cuenta.
Y una vez derrotado
pudo observar
un pequeño mundo
deslizarse, inadvertido,
entre sus manos,
hasta alcanzarse
y reconocerse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario