Donde el silencio acecha está el camino,siempre al borde de un mar y un cielo heridos.
Interminable como un cruel castigo,
cuajado de un dolor casi infinito.
Soledad en la distancia, invierno frío,
que deja al corazón estremecido.
Sueño desolador, ya siempre esquivo,
que atraviesa el umbral de lo prohibido.
Mas sin mirar atrás, libre y altivo,
con el paso bien firme y decidido
de quien todo lo ha dado por perdido,
sin dudar ni un instante su destino,
va el caminante en paz, consciente y vivo,
rumbo a la inmensidad: hacia el olvido.
...............
Cristina Díez

1 comentario:
me encanta su blogger ... no tengo mas palabras para definir lo que siento ..
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