4 de noviembre de 2007

El soneto nocturno

La luna era ese párpado cerrado
que flotaba en el circo de la nada
y el niño retenía la miradas
su hipnótico vagar de astro cegado.
La noche es un jardín narcotizado
con esencias de alquimia y sombra helada
y tu infancia una estrella disecada
en el taller de niebla del pasado.
La luna vive ahora en los relojes
que lanzan sus saetas venenosas
sobre la esfera blanca de este sueño.
De este sueño sin fin del que recoges
la ceniza dorada de esas cosas
de las cuales un día fuiste dueño.
...............
Felipe Benítez Reyes

No hay comentarios: