Ya no temo a la noche.Responderé de todos mis pecados
cuando llegue el momento.
Del vicio de olvidar,
de no saber querer ni haber sabido
llenarte los abrazos.
El tiempo es solamente un espejismo
en el que se consumen nuestras suertes
y la mediocridad de nuestras vidas
el justo premio a todos nuestros méritos.
Es otra primavera indiferente,
otro libro desierto en la memoria,
otro erial de silencio cada noche,
otro rito a los dioses del olvido,
otra oración inerte rogando a los oráculos
la voz de otro principio.
Pido en vano. Lo sé. Se hace de noche.
Persigo la verdad de los principios
y todos los principios conducen a tu nombre.
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Juan Sánchez
