28 de marzo de 2007

Canción otoñal

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?
¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.
.........
Federico Gª Lorca

8 de marzo de 2007

Me robaste las palabras

Me robaste las palabras
con que poder dar razón de mi silencio.
Me negaste la mano
que en otro tiempo me ofreciera
la imposible resignación de conseguirte.
Hiciste del tiempo
una gramática de la renuncia,
un lugar donde esconder
las palabras más hirientes.
Ya no importa que estés lejos
y que crezca en la nostalgia
la simiente del olvido.
Tampoco brota el fruto
sin que se pudra antes la flor
que lo hace fértil.
Ni importa que la mudez de esta distancia
nos impida desandar
el camino que las palabras nos negaron.
.........
Baldo Ramos

2 de marzo de 2007

Tú no lo ves

Contra esta edad con que te enfrentas puedes
usar tu fuegos: vencerá mi frío.

Pero quema tu voz al indefenso
niño que fui, me quemas la semilla
que tan clavada tengo en la memoria.

Tu voz hiriente llega hasta ese niño
que nunca presintió que el día llegara
de recibir castigo tan lejano.

Tu no lo ves, ni nunca podrás verle
porque el látigo dio su golpe al surco
que acuna mi niñez y en vez de flores
nubes de polvo crecen contra el rayo.

Al ofenderme tú todo el paisaje
recibe la invasión de la tormenta.

El alma así sus cielos oscurece
y la noche interior se hace profunda.

En ella estoy. Te escribo rodeado
de una redonda fuga de horizontes,
y te respondo como desde el lago
responde el agua al golpe de la piedra.
..............
Manuel Altolaguirre